Reseña Histórica :

El Fondo de Protección Social de los Depósitos Bancarios (es un instituto autónomo creado mediante el  Decreto 540 de fecha 20 de marzo de 1985, frente a la necesidad de evitar la debacle del sistema financiero nacional, debido a la crisis económica que enfrentaba el país en el año 1983, durante el periodo presidencial de Luis Herrera Campins.
Al comienzo de la década de los ochenta, la economía venezolana se vio afectada por una serie de factores, entre los cuales podemos mencionar la fuga masiva de capitales, las fluctuaciones de las tasas de interés -especialmente en los mercados internacionales de capital- y el aceleramiento de los procesos inflacionarios. Todas estas causas incidieron en el debilitamiento del sistema financiero del país.
Pese a los esfuerzos realizados, la desaceleración de la actividad económica afectó la disponibilidad de recursos de las instituciones financieras y demoró el cobro de sus préstamos a la industria y al comercio, lo que causó morosidad de sus carteras y la inmovilización de algunos créditos.
Por su parte, la aceleración del proceso inflacionario desestimuló la propensión a ahorrar y el clima de expectativas cambiarias hizo que parte del ahorro interno se canalizara hacia el exterior.
En este contexto económico, se acentuaron las debilidades de algunas instituciones financieras: Banco Nacional de Descuento, Banco de Desarrollo Agropecuario, Banco de los Trabajadores de Venezuela, Banco Comercial de Maracaibo, Banco de Fomento Comercial de Venezuela, Banco de Fomento Regional del Zulia, Sector Banca Hipotecarias, entre otros; situación que obligó al Estado a aplicar medidas de intervención, las cuales fueron ejecutadas a través del Banco Central de Venezuela.
La necesidad de restablecer el clima de seguridad para fomentar el ahorro, hizo prosperar la idea de crear un sistema de aseguramiento de depósitos, que permitiera -a través de un organismo- garantizar el dinero de los ahorristas en caso de liquidación de instituciones financieras. De esta manera surge el nacimiento el Fondo de Garantía de Depósitos y Protección Bancaria (FOGADE).
En el año 1994, durante el segundo mandato de Rafael Caldera, Venezuela vivió otra fuerte crisis económica, considerada la de mayor envergadura en el marco histórico de ese siglo. FOGADE asumió un papel importante dentro del objetivo fundamental de salvaguardar los intereses de los depositantes y evitar el desplome del sistema de pagos de la economía nacional.
La dimensión de esta crisis evidenció que, a pesar de las limitaciones estructurales y legales, FOGADE cumplía con los objetivos centrales para los cuales fue creado, y en el ámbito de las complejas circunstancias en que transita el mundo financiero venezolano, el organismo estaba preparado para dar respuestas a las múltiples exigencias y responsabilidades que esta coyuntura ha puesto en manos de la institución.
Los bancos liquidados en esa época fueron: Banco Latino, Banco Comercio, Banco Principal, Banco Ítalo, Banco Profesional, Banco Amazonas, Bancor, Banco Barinas, Banco de la Construcción, Banco La Guaira, Banco de Maracaibo, Banco Metropolitano, la Sociedad Financiera Fiveca y el Banco Consolidado.
En noviembre del 2009, FOGADE vuelve a asumir su rol de garante financiero ante los ahorristas, luego la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (SUDEBAN) interviniera varias entidades de la banca privada, tras de determinar que éstas incumplían una serie de normativas relacionadas con el aumento del capital, sin especificar el origen de los fondos. Además de descubrir que algunas tenían graves problemas administrativos y gerenciales, lo cual había generado una situación de poca liquidez, que no les permite cubrir sus obligaciones.
Actualmente el Fondo de Protección Social de los Depósitos Bancarios (antes denominado Fondo de Garantía de los Depósitos Bancarios)   liquida a Banco Canarias de Venezuela, Banco Universal, C.A, Banco Provivienda, C.A, Banco Universal (BAMPRO), Banco Real, Banco de Desarrollo, C.A, Baninvest, Banco de Inversión, C.A., Banco del Sol, C.A, garantizando el pago a cada uno de los ahorristas afectados por la crisis.
El resto de la banca intervenida (Banfoandes, Bolívar, Central, Confederado y BaNorte), fue absorbida por el Gobierno Nacional y, con la unión de los mismos, se conformó Bicentenario, Banco Universal.